DIÁLOGO Y MEDIACIÓN

DIÁLOGO Y MEDIACIÓN

DIALOGAR ES MÁS SALUDABLE, CON LA MEDIACIÓN

No perder de vista las necesidades del otro cuando estamos en conflicto con él, es esencial, ya no por moralidad, sino por salud. Eso es, en gran parte, lo que hace el mediador: ayuda a enfocar las necesidades del otro durante esa negociación mediada. Ir a mediación significa “tratar de resolver el problema a través del diálogo, tomando nosotros solitos las decisiones pero con ayuda de alguien neutral para no quedarnos bloqueados ni faltarnos al respeto”.

Un conflicto se desbloquea cuando te das cuenta, tú mismo, aunque sea con ayuda, pero tú mismo, de la importancia de cambiar tu postura. Mantener relaciones que, sistemáticamente, producen preocupación, impaciencia, tristeza y otras emociones negativas, va a enfermarte desgastando tu batería interna poco a poco. Es como cuándo dejas encendidas las luces del coche: continúan gastando batería. La ansiedad, criticar, los prejuicios, todo esto crea estrés y lleva a malentendidos y bloqueos. Por otra parte, ser sincero, auténtico, honesto, crea sincronía, coherencia, claridad al comunicar y la batería se recarga. Un órgano que enseguida lo indica es el corazón que entra en coherencia con otros sistemas, que también lo hacen. Uno de los primeros, el vascular. Resolver un conflicto dialogando es, simplemente, más saludable.