ABOGADOS MEDIADORES EN VALLADOLID

ABOGADOS MEDIADORES EN VALLADOLID

ABOGADOS MEDIADORES PARA EVITAR LLEGAR AL JUZGADO

Son neutrales. No toman decisiones. Tampoco dan consejos. En cambio, sí que aportan soluciones para acercar posturas irreconciliables. Son Isabel Acero, Cristina Cabrero, Leticia Campo y Javier García, cuatro colegas abogados y mediadores, que acaban de fundar ADR Abogados, un despacho de abogacía preventiva cuyo valor diferencial radica en la aplicación de métodos alternativos de resolución de conflictos para personas y organizaciones.

07/01/2018, http://www.elnortedecastilla.es

Leticia y Javier llevan 23 años trabajando juntos en el despacho de Miguel Molero Sampedro, con el que aprendieron la profesión y «a trabajar en base a unos valores firmes», exponen ambos. Cristina se especializó en Derecho Mercantil, Fiscal y Asesoría de Empresa, mientras trabajaba en el despacho del jurista Jesús Velasco Bernal, del que destaca sus «profundos principios y grandes valores éticos». Isabel, por su parte, empezó trabajando en asesoría jurídica en el sector de la banca y más tarde trabajó como letrada externa para diferentes entidades y aseguradoras.

Todos ellos cuentan con más de 20 años de experiencia a sus espaldas, pertenecen al Colegio de Abogados de Valladolid y están dados de alta en la Mutualidad de la Abogacía. Se conocieron en el año 2013, cuando coincidieron estudiando el Máster de Mediación Civil, Mercantil y Familiar, donde descubrieron nuevas fórmulas y herramientas de resolución de conflictos, algo que les apasionó. «Veíamos que últimamente para resolver cualquier conflicto, éste se llevaba a los juzgados. Sin embargo, el proceso judicial siempre supone un alto coste emocional y además, en muchos casos, las sentencias no ofrecen la mejor solución para las partes. Los cuatro hicimos el máster con el objetivo de buscar una vía más constructiva y eficiente para los clientes. Allí vimos que todos compartíamos las mismas inquietudes. Enseguida pusimos en práctica lo aprendido y vimos que funcionaba», explica Isabel.

Entusiasmados al ver que la mediación daba resultados positivos, empezaron a dar vueltas a la idea de montar un despacho de abogacía preventiva. Al principio canalizaron esas inquietudes que todos compartían por la vía asociativa. «Formamos, junto con otros compañeros dos asociaciones, Proyecto Mediación, mediante la cual llevamos a cabo un proyecto de mediación vecinal junto con la Diputación Provincial de Valladolid y también la Asociación por el Acuerdo y la Mediación», recuerdan. Aquellas asociaciones fueron el germen de su proyecto empresarial, que empezó a gestarse a principios de 2017.

Eran cuatro profesionales que debían convertirse en un equipo dejando atrás las individualidades. Estos mediadores necesitaron a alguien que les ayudara a la hora de ordenar ideas, a definir su proyecto organizacional, a crear una identidad como equipo y a definir unas líneas de actuación. La ‘coach’ empresarial Aurora Alcalde les ayudó con esa puesta en común. Una vez organizados y constituidos como Comunidad de Bienes, buscaron un espacio donde poder trabajar juntos. Enseguida dieron con un despacho en la calle Constitución.

Tienen un gran conocimiento sobre operativa fiscal y empresarial, con lo que la puesta en marcha no les resultó complicado. Lo más difícil, según ellos, es darse a conocer. «Ofrecemos un servicio que todavía es muy desconocido y unas herramientas que hasta ahora no se están teniendo en cuenta y que implican un gran cambio en las personas y en las empresas. La necesidad existe, pero el público todavía no sabe que sus problemas pueden resolverse a través de la mediación», alega Cristina.

En ADR Abogados, estos profesionales ofrecen servicios jurídicos con métodos alternativos para intentar resolver los conflictos antes de llevarlos al juzgado. «Ofrecemos servicios de mediación, de derecho colaborativo, facilitación y negociación. Somos especialistas en abogacía preventiva y nos dirigimos tanto a empresas y organizaciones como a particulares y actuamos en todos los campos del derecho. Resolvemos los problemas de nuestros clientes y nos encargamos de que cada parte asuma sus responsabilidades. Tratamos de fomentar una cultura de la anticipación, para que la gente no espere a tener un conflicto enorme y de difícil resolución. Se trata de prevenir», explica Javier. A su juicio, acudir a la mediación tiene un menor coste económico y menor coste emocional que acudir a los juzgados. «Los juzgados cumplen una función muy necesaria, pero tan sólo el 20% de los casos que allí se tratan son realmente jurídicos, el resto tienen un trasfondo personal y de relación y por lo tanto, se podrían resolver fuera», dice Leticia. Estos abogados y mediadores son especialistas en abrir cauces de comunicación. «La gente cuando tiene un problema se suele cerrar en banda y no quiere hablar. Nuestro trabajo es buscar detrás de las posiciones de cada uno, sus necesidades reales».